2007/11/18

Aprender, sufrir

¿Qué sentido tienen los sueños? ¿Cuál es su fin? Alimentar ilusiones imposibles, perpetuar frustraciones, recordar fracasos. Aderezarlos con esperanza y desconcierto. Transmistir desgana, apatía. Facilitar al frío el acceso al interior, engordar la cuenta corriente de doña soledad. Incomodar la existencia, complicar la concentración. Distraer la atención, inmortalizar las eternas dudas, aquellas que atormentan y ocupan los pensamientos “full time”.


Hay quien dice que son un mecanismo de aprendizaje, que con ellos repasamos y asimilamos cuanto en el día nos ha sucedido. Puede que sea verdad. Pues los peores tienen un detonante común, situaciones con un periodo amplio, pero de igual base. Así y todo, ¿cómo entender la relación? ¿cómo saber su significado si lo que muestran son imposibles, imperpetrables? No sería complicado si lo que nos mostraran fuera creíble, lógico, plausible. Resultan absolutamente irreales, pero, se basan en acontecimientos irrealizables. Refuerzan el desamparo, la soledad, el desengaño...

Si aprender supone sufrir, espero asimilar pronto el mensaje.

No hay comentarios: